La piedra ostionera

Las construcciones defensivas de mayor solidez en la Bahía de Cádiz están fabricadas con piedra ostionera. Es un tipo de roca sedimentaria formada por varios materiales visibles a simple vista. Son areniscas y restos de animales marinos fosilizados, sobre todo conchas de moluscos de la zona, así como fragmentos de rocas erosionadas por el mar. El nombre de ostionera viene del ostión, molusco mayor que la ostra común. Es un material de uso característico en el entorno de la bahía. Forman parte de la plataforma pliocénica litoral entre la desembocadura del Guadalquivir y las tierras negras de Barbate. 

Se extraía a cielo abierto en zonas próximas a la costa. Es muy fácil verla a lo largo de ella en playas y los pequeños tramos de acantilados. La presencia de gran cantidad de conchas marinas confirma que estas rocas se formaron en el fondo del mar, aunque hoy se encuentren tanto en la costa como a algunos kilómetros en el interior. Recordemos que el nivel del mar ha subido y bajado en distintas etapas históricas y el propio terreno también ha sufrido elevaciones y hundimientos. Por ejemplo: el parque natural existente en Puerto Real se llama "Las Canteras", por ser un lugar importante de extracción de estas rocas. Las primeras referencias sobre la existencia de canteras en Puerto Real datan de 1547, siendo conocido el lugar como Sitio de Troya. A partir de ahí hay registros de la extracción y traslado a Cádiz de piedras para la construcción de sus defensas y murallas.

Además de en la defensa, también se han usado en todo tipo de construcciones, incluso la catedral de Cádiz, o como decoración en fachadas y portales de casas, ennobleciendo su aspecto. Esto es así debido a la inexistencia de otro tipo de canteras en una zona de marismas y a la dificultad de traer hasta aquí rocas procedentes de canteras más lejanas. En edificios importantes se presenta bien labrada en bloques ortogonales (sillares).

La roca ostionera presenta diferentes tonos de marrón, desde el miel claro hasta el más oscuro. Su textura porosa y áspera la hace inconfundible. Además del efecto estético es un material que resiste muy bien las inclemencias climáticas, por lo que ha sido usado para la construcción de murallas, baluartes, torres o portadas de casas de cierta importancia y edificios militares y religiosos durante los siglos XVIII y XIX. Como curiosidad, añadir que también se encuentra en edificios de otras ciudades andaluzas como la catedral de Sevilla.

Hoy día, dado su alto coste, su uso está más enfocado a lo ornamental mediante la colocación de piezas cortadas en placas delgadas a modo de revestimiento superficial. Por otra parte es un material que necesita protección debido a que se deteriora con el anhídrido carbónico del aire y el humo de los motores de combustión. También con la lluvia van perdiendo consistencia sus aglomerantes y se desprenden conchas y arena.

La ciudad de Cádiz se asienta sobre una gran plataforma de piedra ostionera, emergida del océano hace miles de años y que formó dos islas Erytheia (La Roja) y Kotinousa (Isla de los Acebuches). Podemos decir que la ciudad está en buena parte construida con la misma roca sobre la que se asienta.

La piedra ostionera utilizada en la bahía ha sido extraída de las antiguas canteras, ahora inactivas, de las localidades cercanas como las mencionadas de Puerto Real, El Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana, Rota, Chipiona y Sanlúcar.

Estrabón al hablar de la isla Erytheia, lugar donde se había establecido la primera colonia fenicia dice que: "había desaparecido por la explotación de sus canteras y la erosión marina". En otra de sus páginas dice que "..allá por el 400 d. C., nos encontramos con una corriente establecida de comercio marítimo: la exportación del "lapis gaditanun". Se trataba de un tráfico de la denominada "piedra ostionera" ejemplar característico de la zona gaditana."

Desde tiempos antiguos tenemos noticias de que los arrecifes de Chipiona sirvieron de cantera de piedras. El arqueólogo alemán Adolf Shulten en su libro "Tartessos" comenta que ya en la época romana las piedras ostioneras de Chipiona eran utilizadas como elementos de construcción, dice: "que las piedras encontradas en los restos del poblado romano del “Cerro del Trigo” son procedentes de Chipiona".

También sabemos por las actas capitulares del ayuntamiento de Sanlúcar que el escollo de “Salmedina” sirvió durante años de cantera de piedras para las diferentes construcciones de la zona. Basta con visitar el sitio para poder ver aún los cortes que se practicaron para extraer estas piedras.

De los ayuntamientos de Chipiona y Sanlúcar hay abundantes actas capitulares y judiciales de los siglos XVI y XVII  concediendo licencias para sacar y servirse de piedras del puntal del Espíritu Santo, en el límite entre ambos.

Estas canteras, que  comenzaron en Salmedina, con el paso de los años se fueron retranqueando y trasladando hasta llegar a la actual línea de costa de la playa de “Las Canteras” en Chipiona, lugar del que hasta hace relativamente pocos años se continuaban extrayendo piedras.

Si nos fijamos, toda la plataforma que compone el fondo de los corrales de pesca de la playa de “Las Canteras” está aún llena de señales evidentes de cortes circulares, rectangulares, cuadrados, etc.. Lo que no sabemos seguro es si los corrales de pesca existían antes de que se utilizara esta playa como cantera de piedras.

Lo cierto es que los corrales sirvieron de cantera de piedras durante muchísimos años. Por lo que mencionan las actas capitulares, dentro del recinto de cada corral existían grandes piedras que se fueron eliminando para su uso como material para la construcción de casas y edificios en Chipiona, y los pueblos vecinos, así como la construcción del puerto de Bonanza; el faro, el actual cementerio y el muelle de Chipiona; como firme para la carretera de Chipiona a Jerez, empedrado de calles…

Además de la piedra ostionera, se extraían otras piedras calizas para la fabricación de cal en las caleras locales y de localidades próximas. Existe mención de utilizarse estas piedras calizas para la construcción de las murallas de Cádiz en 1731.